lunes, 12 de diciembre de 2011

Sonríe;

Cuando eres pequeño las cosas suelen ser más fáciles, ya que no tienes idea de lo que ocurre en la vida, solo te preocupas de tu diversión, tanta inocencia la que tienen los pequeños que se creen cualquier cosa, pero son felices. El ''ratoncito Perez'' esa irrealidad que los mayores ven, es un héroe para los chiquitines, desean poder verlo, jugar con él y desean que todos sus dientes caigan para que este personajito venga y se los lleve a su fábrica a cambio de un regalo. Cuando crecemos la ilusión va desapareciendo, vas viendo lo que es la cruda realidad y apenas hay ''diversión'' esa palabra que los mayores olvidan pero que los pequeños tienen en su vida muy presente. Por esto, me encantan, son inocentes, felices por hacer una pompa de jabón, pillan berrinches por perder una carrera pero simplemente se soluciona con una piruleta, no se rinden, si se caen se levantan y siguen jugando, por que no les importa lo que piense la gente. Y es que a veces me gustaría volver a  tener cinco años y quedarme así para siempre, pero eso sería muy egoísta y a la vez imposible, ya que no puedo volver al pasado viviré el presente. Pero disfrutandolo día a día, no me rendiré, insistiré, olvidaré los complejos y seguiré hacia delante, da igual las veces que me caiga, intentaré levantarme y nunca perderé la ilusión.

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